Biografía de José Gregorio Romero
José Gregorio Romero Soto, conocido artísticamente
en el universo del folclore como
El Mandinga de la
Copla, fue un destacado cantante, compositor y uno de los
copleros más extraordinarios de la música llanera. Nació el 1 de
abril de 1973, en Barinas, Venezuela y falleció el 8 de enero de
2007, en Apure, Venezuela. Desde muy temprana edad, se consolidó
como una de las mentes más ágiles y temibles para la improvisación
y el contrapunteo, edificando la cultura vernácula y la tradición
del joropo recio en los escenarios colombo-venezolanos, dejando una
huella imborrable que lo convirtió en leyenda antes de su prematuro
fallecimiento.
Logró calar profundamente en el gusto del público parrandero
gracias a su imponente capacidad para el verso improvisado, su
agilidad mental y su fuerza vocal. A lo largo de su trayectoria,
defendió con orgullo la identidad del hombre de sabana,
compartiendo tarima con las figuras más consagradas del género
llanero y coronándose de gloria en los festivales más exigentes de
la geografía nacional, donde sus coplas se convirtieron en parte
del patrimonio inmortal de la música criolla.
Niñez, Juventud y Vida Familiar
José Gregorio Romero fue hijo de María Cristina Soto y del
reconocido exponente musical Néstor José Romero. A la temprana edad
de siete años, en 1980, sufrió la dolorosa pérdida de su madre, por
lo que su crianza quedó a cargo de su madrastra, Marta
Florencia.
A los cinco años de edad, se trasladó junto a su familia a San
Félix, Bolívar, Venezuela. Fue precisamente a esa corta edad cuando
cantó por primera vez en público en el Club Coromoto en Guri,
interpretando el clásico
"Vestida de garza blanca" de
Pedro Felipe Sosa Caro. Estuvo acompañado por el conjunto Armonía
Criolla, agrupación folclórica propiedad de su padre, quien quedó
gratamente sorprendido al descubrir el talento vocal oculto de su
hijo.
Inicios de José Gregorio Romero en la Música
José Gregorio Romero comenzó en el circuito de la música llanera se
dieron a los diecinueve años de edad, cuando se inició formalmente
como festivalero. Su impacto fue inmediato, recibiendo su primera
placa de reconocimiento como el mejor contrapunteador en el
prestigioso festival El Faro De Oro, en Zaraza, Guárico, Venezuela.
Fue en ese mismo evento donde el magno exponente del folclore,
Reynaldo Armas, al quedar
impactado por su ligera, fina y brillante improvisación de los
versos, lo bautizó para la posteridad con el nombre artístico de El
Mandinga de la Copla.
Género musical
José Gregorio Romero se destacó por ser un defensor acérrimo de la
música llanera tradicional y, de manera absoluta, del joropo recio.
Su especialidad indiscutible fue el contrapunteo improvisado,
dominando con maestría y rapidez mental los golpes tradicionales
más exigentes como el pajarillo, el seis por derecho y la quirpa.
Demostró una versatilidad única para batirse en el corral de la
copla, ganándose el respeto de músicos e intérpretes por la pureza
y limpieza de sus rimas al momento de cantarle a la sabana.
Trayectoria y Legado
José Gregorio Romero representó uno de los artistas y copleros más
sobresalientes, constantes y respetados de la historia del folclore
colombo-venezolano. Considerado un improvisador de una velocidad y
agudeza mental únicas, recorrió las tarimas más importantes de su
país y protagonizó duelos memorables frente a las voces más
connotadas e importantes del género llanero.
A lo largo de su exitosa carrera, compartió escenarios en intensos
contrapunteos con leyendas y figuras de la talla de Reinaldo Armas
y
Jorge Guerrero, entre
otros. En su etapa de competencia, edificó un legado monumental al
cosechar un aproximado de doscientos veinte (220) festivales
ganados entre el primer y segundo lugar en la modalidad de
contrapunteo. Dentro de esta incontable vitrina de galardones,
destacan los máximos honores en los festivales como La Panoja de
Oro, El Florentino de Oro y El Alma Llanera.
En el ámbito fonográfico, José Gregorio Romero también dejó
plasmada la fuerza de su talento en importantes trabajos musicales
de estudio y recopilaciones de contrapunteo que gozaron de gran
aceptación en las emisoras de radio y los hogares llaneros. Entre
sus producciones discográficas más reconocidas destacan álbumes
como
"Caballero gentil",
"Renacimiento",
"El
cantor genuino" y su aclamada obra
"Celdas
tenebrosas". Asimismo, su voz inmortalizó temas emblemáticos
que calaron en el sentimiento popular, como
"Sigo siendo una
empresa",
"Amor de madre",
"Consejo a la
juventud" y
"Labios vagabundos", piezas que hoy
forman parte indispensable del catálogo de la canta criolla.
Lamentablemente, cuando se encontraba en la cúspide de su carrera y
gozaba de una inmensa aceptación popular, la tragedia truncó su
camino. El lunes 8 de enero del 2007, a los treinta y tres años de
edad, falleció instantáneamente tras sufrir un fuerte golpe en la
cabeza en un accidente de motocicleta, al salirse del hombrillo en
la carretera nacional Achaguas – San Fernando (a la altura del
Caserío Morrocoy, Apure, Venezuela). El artista se dirigía hacia
San Juan de los Morros para cumplir una cita institucional con el
entonces gobernador de Guárico, Eduardo Manuitt.
Su último parrando tuvo lugar en la finca El Dragal de José
Castillo en la población de El Samán, Apure, Venezuela, durante el
cumpleaños de Rafael Camel, lugar donde regaló sus últimos y
memorables contrapunteos junto a sus entrañables amigos y colegas
El Ñemerito y Nelson Contreras.
Vida Personal
José Gregorio Romero formó su hogar al casarse con Arelys Pérez
Arocha, unión de la cual nacieron sus dos hijos: Greika Romero y
Arenson Romero.
Muerte
José Gregorio Romero falleció el 8 de enero de 2007,
aproximadamente entre las siete y las ocho de la noche. El coplero,
se desplazaba en su motocicleta por la carretera nacional Achaguas,
en San Fernando, Apure, Venezuela. Se salió del hombrillo de la
vía. Al caer, el artista sufrió un fuerte impacto en la cabeza que
le causó la muerte de forma instantánea.
Su fallecimiento causó una profunda consternación en todo su país y
en el llano colombiano, cerrando de forma abrupta la historia de
uno de los improvisadores más rápidos, talentosos y laureados del
joropo recio, convirtiendo su nombre en una leyenda eterna del
folclore.
José Gregorio Romero se consagró como una de las figuras más
brillantes, ágiles e impactantes en la historia del contrapunteo y
la copla llanera colombo-venezolana. Su vida, que transcurrió entre
las faenas del campo y las grandes tarimas nacionales, fue el
reflejo vivo de la autenticidad, la humildad y la riqueza cultural
del hombre de sabana. Con un récord monumental de aproximadamente
220 festivales ganados y el bautizo de honor de manos de Reynaldo
Armas, demostró que su mente poseía una velocidad inigualable para
la rima y el joropo recio.