Biografía de Edgar Hernández
Edgar Hernández es un cantante, compositor y
abogado venezolano. Nació en Anzoátegui, Venezuela. Conocido en el
medio artístico como un exponente integral del folclore, destaca
por ser un artista que ha logrado equilibrar una sólida carrera
jurídica con una trayectoria musical que inició desde su más tierna
infancia.
Su éxito se ve reflejada en canciones que marcan distintos momentos
de su evolución, destacando especialmente
"A ti padrino
Montoya", el tema que grabó a los cinco años y que simboliza
su bautismo artístico junto a su padrino
Francisco Montoya. A este éxito
se suman piezas de gran madurez como
"Sentencia
definitiva", donde el artista fusiona su formación como
abogado con el sentimiento llanero, y
"De ventana en
ventana", una de sus interpretaciones más recientes que ha
logrado una amplia aceptación entre el público que sigue el
folclore auténtico.
Niñez, Juventud y Vida Familiar
Edgar Hernández creció en un hogar formado por José María Hernández
y Nora de Hernández, siendo el cuarto de cinco hermanos. Sus
primeros años estuvieron ligados al Colegio San Antonio, donde
inició su formación escolar, demostrando desde temprano que podía
balancear los estudios con su vocación artística. Un hecho
determinante fue su relación con su padrino, la leyenda llanera
Francisco Montoya. A los cinco años de edad, mientras otros niños
apenas comenzaban la escuela, ya estaba grabando seis canciones en
el disco
"Caballo toro y majada" y dedicándole un tema a
su padrino que lo catapultaría al mundo del espectáculo.
Inicios de Edgar Hernández en la Música
A los diez años de edad, Edgar Hernández ya era un artista con
disco propio
"Soy el pequeño coplero" y a los once ya
competía y ganaba en festivales de gran exigencia como el
Cantaclaro de Oro, enfrentándose al renglón recio con una madurez
vocal sorprendente para su edad. Sus primeros pasos se dieron en El
Tigre, Anzoátegui. Sin embargo, su vínculo con el llano profundo se
formalizó en la población de Zuata, Anzoátegui, Venezuela,
específicamente en la Iglesia Santa Rosalía de Palermo, donde fue
bautizado.
Su entrada al mundo profesional fue a través del disco
"Caballo
toro y majada". En esta producción, tuvo el privilegio de
grabar seis canciones junto a su padrino, el legendario Francisco
Montoya. Solo un año después de lanzarse como solista, demostró que
su talento no era solo una curiosidad infantil al participar en el
Festival Nacional Cantaclaro de Oro en Valle de la Pascua, Guárico,
Venezuela. Allí obtuvo el segundo lugar en el renglón recio,
confirmando que tenía la fuerza vocal necesaria para competir en
los estilos más exigentes del folclore.
Género musical
Edgar Hernández
Trayectoria y Legado
Edgar Hernández conocido en el mundo del folclore como un artista
de voz recia y pluma certera, representa un caso excepcional de
precocidad y disciplina en la música llanera. Ha logrado que su
profesión jurídica y su vocación musical convivan en armonía,
recibiendo galardones como la Voz Nacional del Abogado y el Tiuna
de Oro. Con colaboraciones históricas junto a figuras como
Reynaldo Armas y
Jorge Guerrero, se mantiene hoy
como un defensor del folclore auténtico, demostrando que la toga y
el arpa pueden unirse para salvaguardar la identidad cultural de
Venezuela.
Después de un receso para completar su formación académica, regresó
en julio de 1995, con el álbum
"Quiéreme así como soy",
grabado bajo la dirección de Reynaldo Armas e incluyendo el tema
"De qué tamaño me quieres". Tres años más tarde, presentó
"Tu amor y el llano", con el sello LQ Records, donde
incluyó el contrapunteo
"De llano a llano", junto a Jorge
Guerrero.
Posteriormente, en 2001, Edgar Hernández grabó
"Mi propio
estilo", respaldado por Lara Record C.A., disco que contiene
el éxito
"Sentencia definitiva", compuesto junto a Alfredo
Parra. Su trayectoria discográfica continuó con el álbum
"El
mismo Edgar Hernández", lanzado por Producciones Los Famosos,
una producción de quince temas donde destacan canciones como
"Pa' Dulce María León" y
"De ventana en
ventana".
Durante los siguientes años, ha sido un invitado recurrente en el
Festival Internacional Florentino de Oro en San Fernando, Apure. Su
participación en este evento es significativa, ya que representa el
máximo estándar de excelencia para un cantante de música llanera en
Venezuela.
Edgar Hernández ha logrado mantener su vigencia en el folclore sin
abandonar su carrera como Abogado y Especialista en Derecho del
Trabajo, lo que le ha valido el reconocimiento institucional con el
galardón Voz Nacional del Abogado Honoris Causa.
En los años más recientes, se ha mantenido activo en las ferias y
parrandas de su país, defendiendo el estilo que lo caracteriza: un
canto que respeta la tradición, pero que se nutre de la experiencia
de un hombre que conoce tanto las leyes de la república.
Vida Personal
A diferencia de muchos artistas que se dedican exclusivamente a la
música, Edgar Hernández priorizó su educación. Es Abogado, egresado
de la Universidad de Carabobo en 1995, y posee un postgrado como
Especialista en Derecho del Trabajo por la Universidad Católica
Andrés Bello (UCAB, 1997). Su vida transcurre entre los tribunales
y los escenarios. Ha logrado mantener una carrera exitosa como
abogado de libre ejercicio, una estabilidad que le permite
seleccionar sus proyectos musicales con total libertad artística,
manteniéndose siempre fiel a sus principios y al estilo criollo que
lo define.
Edgar Hernández es un ejemplo excepcional de versatilidad y
coherencia dentro del folklore venezolano. Su trayectoria es única
por haber logrado romper la barrera del niño prodigio para
convertirse en un artista de catálogo con una madurez vocal
envidiable. Desde aquel debut a los cinco años de edad, no solo
demostró un talento innato para el canto recio, sino también una
disciplina poco común que le permitió conquistar los escenarios
nacionales mientras alcanzaba la excelencia académica en el ámbito
del Derecho. En la actualidad, se consolida como un guardián de la
identidad nacional, asegurando que el mensaje de la sabana sea
entregado con la fuerza del sentimiento y la precisión del
intelecto.